Una grata sorpresa recibieron los denominados “recicladores de base” en la Cuenta Pública de Molina, recibiendo de manos de la alcaldesa Priscilla Castillo y del Concejo Municipal un especial regalo al terminar la Cuenta Pública 2018.

La solemne instancia llegaba a su término justo cuando la autoridad mostraba el trabajo que ha realizado el municipio en materia medioambiental. Sin embargo, al momento de hablar del trabajo ecológico de los recicladores, hizo entrega de triciclos para todos los que desempeñan esta loable labor en la turística comuna.

HISTORIA DE ESFUERZO

Uno de los casos que más llamó la atención y que emocionó hasta las lágrimas a los presentes, fue el de Fabián González, quien es el encargado de llevar el sustento a su esposa, su hija y su nieta. Esta historia de esfuerzo contempla un dramático paso por la pobreza y la vergüenza que antes sentía por efectuar un trabajo que no era bien visto por la comunidad.

Sin embargo, esto cambió con la creciente preocupación que mostró el municipio, agrupando a todos los que antes eran conocidos despectivamente como “cartoneros”, brindándoles redes de apoyo y hasta una prenda de vestir que los diferencia.

“Uno se siente ahora orgulloso de su pega, porque la gente me llama, me saludan en la calle y nos sentimos un aporte para la comuna”, explica el beneficiado, quien reconoce que “con el solo hecho de usar esta chaqueta, le damos confianza a la gente. La alcaldesa Priscilla Castillo nos cambió la vida, nos dio dignidad. Ya no somos cachureros, somos recicladores”.

GRANDES OBRAS

La instancia permitió también informar a los asistentes las principales obras del año pasado, como fue el viaje a Islandia realizado por un equipo de la Escuela Reino de Dinamarca (terminando como subcampeones de la Rey Cup), la adjudicación del programa Quiero Mi Barrio, las obras de la Avenida Poniente, la construcción del Liceo Bicentenario, la entrega de anteojos y audífonos a pacientes del Cesfam de Lontué, las 579 familias (unas 2.400 personas) que recibieron las llaves de su casa y otras 240 familias beneficiadas con mejoramiento de su vivienda, entre otros logros.

Junto con anunciar los desafíos que se vienen para 2019, como el aumento del turismo debido a la pavimentación hacia Radal Siete Tazas, la alcaldesa de Molina, Priscilla Castillo, entregó un especial mensaje a los presentes acerca del principal dilema a enfrentar en las políticas públicas. “El problema está en la forma en la que entendemos y vivenciamos el progreso. Para muchos, el crecimiento económico es sinónimo de progreso, pero muchas veces eso no se traduce en mejor calidad de vida”, poniendo énfasis en un concepto central: la felicidad de las personas.

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