En el marco del trabajo conjunto que vienen realizando junto a la Dirección de Seguridad Pública del municipio y con el Senda, los botilleros de Molina firmaron un compromiso de no vender alcohol a menores de 18 años.

El documento fue emanado tras una reunión entre el gremio y las autoridades, encabezando el encuentro la alcaldesa de Molina, Priscilla Castillo, quien hizo énfasis en la necesidad de mayor organización comunitaria para enfrentar a la delincuencia.

La jefa comunal aprovechó la instancia para “pedir mayor frecuencia de las rondas policiales” por los sectores más conflictivos, para evitar desórdenes o la posible ocurrencia de ilícitos.

Representando a los uniformados de la Cuarta Comisaría estuvo el Teniente Samuel Quezada, quien escuchó las inquietudes y tomó nota de todos los requerimientos que le plantearon los administradores de los expendios de bebidas alcohólicas.

“Han servido bastante las reuniones”, afirma Ruth Vergara Leyton, dueña del popular restaurante “El Ñaco”. La locataria explica que “si comparamos el ahora con la situación que existía antes, creo que las cosas ya están bastante bien; existen siempre los borrachos, pero se ha controlado bastante. A veces también se da que la gente le da plata a los vagabundos, les compra tragos y eso no está bien, por eso debemos trabajar en conjunto con la comunidad”.

Sin comentarios

Deja un comentario